Wonderfull
Una bruja aventurera llamada
Elly viajaba por el mundo en su globo mágico. Su globo estaba tejido con risas y sueños, le permitía surcar los cielos azules llenos de nubes esponjosas. A Elly le encantaba el algodón de azúcar y a menudo lo comparaba con las nubes que veía. También le gustaba charlar con las aves que se posaban en el cesto de mimbre.
-¿No os parece que esa nube tiene forma de algodón de azúcar? -preguntó Elly a un ruiseñor que la acompañaba.
-Pío, pío -respondió el ruiseñor.
-Yo también tengo hambre -suspiró Elly-. Me comería un trozo de esa nube. Y el ruiseñor salió volando.
Elly divisó el océano azul y unas colinas escarpadas. Sintió curiosidad por ver esa parte de tierra, se veía apagado, diferente al cielo.
No dudo en aterrizar.
Pero en cuanto tocó el suelo, notó que algo iba mal
de repente el cielo se nublo y una ráfaga de viento arrebató su globo mágico.
E
lly intentó detenerlo. Se aferró con todas sus fuerzas a la cuerda,
tratando de mantener el control, pero el poder del viento era demasiado fuerte, con un último tirón, el globo se liberó de sus manos.
Elly rompió a llorar, mirando cómo su globo de risas y sueños se alejaba con la tormenta.
El ruiseñor que había hablado con ella enseguida la observo desde el cielo, aterrizo acercándose a Elly para ver que había ocurrido.
-La tormenta se llevó mi globo -sollozó Elly-. No puedo volver a casa ni viajar.
—Pi,
Pí,
Pírr.
— Sí, será de gran ayuda. -le agradeció al secarse las lágrimas-.
Después de que el ruiseñor se ofreciera a ayudarla, Elly y él exploraron el lugar en busca de los ingredientes que necesitaba para volver a casa, pero no encontraron ni una pizca de lo que buscaban. A medida que pasaba las horas, Elly se encontraba mejor, aunque añoraba a su globo de viaje, empezaba a disfrutar y observar aquel mundo.
Hasta que descubrió un campo lleno de enormes flores multicolores y que brillaban de noche. Mariposas gigantes se elevaban del campo como flores voladoras y unas criaturas curiosas emergían del lago con ojos como luceros y una cola como un arcoíris.
Elly descubrió la belleza y lo encantador de ese paraje, así, la brujita que una vez viajó en un globo mágico encontró un nuevo hogar, adaptándose, empezó a construir una casita en aquel maravilloso campo de flores. Y con actitud y valentía exploraría su nuevo hogar. Dando paso a historias que ese lugar le proporcionaba.